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Todo lo que no debes hacer a la hora de degustar un buen jamón

junio 24, 2022
jamon

Consumir jamón ibérico siempre es una experiencia. Probablemente, no haya producto más noble y más lleno de matices que este. La esencia del jamón ibérico reside en la delicadeza de su sabor, proveniente de una alimentación exclusiva con bellotas si se trata de un 100% ibérico. Tanto la infiltración de grasa como la calidad de la carne se muestran en una serie de piezas que, al ser consumidas, Dan una serie de matices a la boca que son difíciles de olvidar. Es algo que comprobamos en los jamones ibéricos de Encina Don Alberto, piezas delicadas y nobles que se disfrutan mejor cuando lo hacemos bien.

Degustar jamón ibérico: lo que no has de hacer

El jamón ibérico es un producto noble y para disfrutar de su sabor debemos cortarlo adecuadamente. Para ello, hay que contar con el cuchillo adecuado y el soporte perfecto, además de una técnica que se va adquiriendo con el paso del tiempo. En todo caso, las lonchas de jamón siempre deben ser finas y de un tamaño que quepan enteras en la boca. Si el corte es demasiado grueso, tendremos una desagradable sensación, ya que no podremos masticar bien tanta cantidad. Recuerda, corte fino y de pequeño tamaño.

El jamón es un producto que, una vez cortado, tiene un proceso de oxidación muy alto. Por tanto, si vas a servir jamón a una mesa, siempre es recomendable ir sacando a medida que se vaya agotando que presentar mucha cantidad que luego deba volver a la cocina. Si has cortado el jamón de manera previa y se encuentra refrigerado, recuerda atemperarlo durante al menos media hora para que tus invitados pueden degustar de él en las mejores condiciones. La presentación queremos también tiene un alto impacto. Aunque pueda parecer una tontería, un plato de jamón siempre luce bien si este es blanco. Evita la fantasía de colores en la vajilla, ya que las tonalidades de jamón van a verse afectadas.

Es muy habitual presentar un plato de jamón junto con uno de queso. Hay que evitar la presencia de ambos juntos, sobre todo si se  trata de un queso con bastante carácter y sabor fuerte. El sabor del queso matará al del jamón, y si lo tomamos previamente a este, no podremos disfrutar de todo lo que el jamón nos está ofreciendo.

En todo caso, si tienes invitados y quieres que disfruten de ambos aperitivos, mucho mejor reservar el queso para el final. Así podrán disfrutar totalmente de todos los matices de un gran jamón ibérico, sobre todo si el cerdo ha sido alimentado exclusivamente a base de bellotas. Mención aparte merece la bebida. Contrariamente a lo que puede parecerse, el vino tinto no es un gran aliado del jamón, ya que por sus características llega a solidificar la fina grasa de este producto. El resultado es que, a la boca, no se produce una sensación agradable y la carne se vuelve más correosa. Por tanto, mucho mejor ofrecer algún tipo de vino blanco o vino de Jerez y dejar los tintos para cuando el jamón ya se haya terminado.
Disfrutar del jamón como se merece pasa siempre por tener conciencia de lo que tenemos entre manos, darle la importancia que merece y poder saborear cada corte. Un jamón de calidad siempre es una gran experiencia, alegra cualquier mesa y es motivo de alegría para tus invitados. Algo tendrá el jamón que a todo el mundo gusta, pero podemos resumirlo en una buena alimentación, una raza de calidad y un tratamiento que mima el producto desde el matadero hasta que sale del secadero. La vida es mejor con jamón ibérico, ¿no crees?